Violencia contra las mujeres

La violencia contra las mujeres hunde sus raíces en la situación estructural de desigualdad que sufren las mujeres en los diferentes ámbitos de la vida, que se sustenta en el tradicional reparto de papeles y responsabilidades en la sociedad y en la familia en función del sexo, el cual sitúa a las mujeres en una posición subordinada respecto de los hombres. La violencia contra las mujeres, además de ser una manifestación más de la desigualdad, probablemente la más grave, es también un instrumento de control social clave para que dicha desigualdad se mantenga y tienda a perpetuarse.

En este contexto, estimamos necesario seguir trabajando para la erradicación de este tipo de violencia, a corto plazo con medidas y recursos para la protección y atención integral a las víctimas y, a medio y largo plazo, con actuaciones de sensibilización y prevención que visibilicen las diferentes formas de violencia contra las mujeres y niñas como un problema social derivado de la desigualdad.

Recuerda que nadie tiene derecho a maltratarte y nunca hay ningún motivo que lo justifique. Tú no eres culpable de la situación. El único responsable es quien ejerce violencia.